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sábado, 8 de septiembre de 2012

Microrelato: "Échame otra".

"El niño le dijo a su padre que dejaría los estudios, por la pereza propia de la edad, aunque lo disimuló con un discurso copiado de la televisión:
"-Durante estos años me dedicaré a mejorar mi técnica para repartir cartas, así, cuando me puedan contratar, verán que tengo una habilidad inmejorable".
El padre escuchó una palabra polisilábica y aceptó la propuesta del hijo lleno de desconcierto. No en vano se construiría una gran zona de casinos y otros menesteres cerca de la ciudad. Su hijo había sido más listo que él, sin duda, ya que toda su generación les había dado en el hocico con la cruda realidad. No por saber más, no por ser mejor en algo, se iba a ser alguien en la vida. El padre rechinaba los dientes pensando en los años de estudio, de oposiciones, en fin, de horas y horas tiradas después de tantos recortes, cerecenamientos y rasurados del estado que les habían prometido.
-"¿Entonces...?", preguntó el hijo barajando la propuesta de su futuro.
-"Échame otra", contestó el padre".

martes, 10 de abril de 2012

CÓMPLICES

"Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crí­menes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos".
Martin Luther King
Gracias a mi cronopia de cabecera, la cual me regaló esta frase para conjugar en una oración tanto "sabiondismo ilustrado" que nos rodea para justificar/se que no hacen nada, no toman ninguna medida (salvo en los cafés y a ratos) y que, en definitiva, saben cómo funciona de mal el mundo pero no hacen nada para remediarlo.
Salud.
M.L.

sábado, 7 de abril de 2012

NO VENDE

Buenas salenas a todos los cronopios que se han despertado con esta noticia: el alcalde del PP de la ciudad almeriense de Huércal-Overa, Almería, ha decidido por mayoría absoluta cambiar el nombre del teatro municipal. Hasta hace poco se llamaba "Rafael Alberti", (ver foto) y hoy, sin nombre espera que nosotros entendamos sus razones (las del alcalde), a saber: "El Partido Socialista se dejó llevar en su momento y que no todo tiene que tener nombre de izquierdas". También articula este inocente y curioso edil del lenguaje que el teatro con ese nombre "no vende", entendiendo por vender no sabemos bien el qué. Para comprar estamos con la que está cayendo...
Durilla la cosa, ¿verdad? La cosa pública me refiero, porque anteponer su militancia política a una obra artística de reconocido prestigio es digno, sin duda, de gente con mucha mala baba y, sobre todo, escasísima formación cultural, que no ya estética o artística o lo que sea. Pero lo que deja su ideología al aire en toda su amplitud es su manía rabiosa por borrar, por hacer desaparecer, por exterminar la nomeclatura que no se identifique con sus ¿gustos? No, con aquello que no sea de su lado, de su bando, aquello en definitiva que no sea de su "derecha", porque así lo hace específico: "no todo tiene que tener nombre de izquierdas".
Una breve tirada de dados al "google" me hace encontrar: "Centro Municipal de mayores Luca de Tena" (Madrid), "Centro cultural Luis Rosales" (Madrid), "Centro Cultural José María Pemán" (Cádiz), etc. Invito a la parroquia a que haga el tal juego de google y encontrará, o mejor dicho, google dirá.
El pobre alcalde de la pobre localidad almeriense tal vez busque notoriedad, o ganar alguna apuesta, o mear sobre alguna herida pendiente, quién sabe. Lo que sí ha demostrado con su iniciativa absurda es recordarnos lo estúpido y aleatorio de las decisiones de nuestros dirigentes políticos, cada vez con menos formación y menos sentido común.
Por cierto, que han retirado el nombre al edificio pero no a la página web del teatro, jijiji.
Salud.
M.L.

miércoles, 22 de febrero de 2012

ELEGIR NO ES SELECCIONAR

La diferencia, sutil, es igualmente maquiavélica. Se la tomo prestada a un forero de este artículo sobre las ocurrencias "premeditadas" en materia de eduación en la Comunidad de Madrid (y allende los mares). Explica muy bien la diferencia entre "elegir" y "seleccionar" y resalta este anónimo forero aquello que se nos está haciendo olvidar: la igualdad. Porque parece que somos mucho más libre Spor elegir y por seleccionar, pero no parece que sea así...
"En casa, para desayunar, ponemos el frutero sobre la mesa y cada uno "elige" lo que prefiere. Todos eligen, porque después del proceso, queda la misma variedad de fruta que al empezar. Eso es elegir. Sin embargo, cuando ponemos la tele, sólo se puede ver un canal a la vez y hay que "seleccionar" cuál. Los demás canales no se ven....".
Y a repensar si nos dejan la libertad de elegir o de seleccionar...
Salud.
M.L.

domingo, 19 de febrero de 2012

BIEN BIEN FRÍO

Nos destapamos con la feria de arte ARCO, con sus cosas modernas, con sus cosas inexplicables, con sus cosas en definitiva, la cual ha sido denunciada por la Fundación Francisco Franco (cuánta F).
El autor, Eugenio Merino, presenta una réplica del Dictador dentro de una máquina de refrescos.
Según los denunciantes de la FFF (no llegan aún a SS) sobre Franco: "Se trata de una persona que merece un tratamiento adecuado y no podemos caer en la gratuidad de la ofensa y permitir que, por un pretendido interés artístico, se comentan estas ofensas".
Más allá de nuestros intereses creativos, políticos o culturales, lo que parece más ofensivo es la argumentación peregrina de la FFF. En nombre de la "ofensa" se presentan como ofendidos en lugar de como ofensores; en concreto a la democracia, a la guerra civil que montaron y a su represión durante cuarenta años de dictadura.
En cualquier caso, sorprende, y mucho, que este tipo de organizaciones se suelten el pelo precisamente ahora, en este contexto social y político, donde se vienen "arriba" y salen sin pudor a denunciar una visión crítica sobre nuestras vidas.
Esta misma semana la Fresh Gallery de Madrid ha sufrido varios alteracados con grupos ultra por mostrar fotografías de actores famosos imitando figuras religiosas, pero con cierta carta erótica que tanto les molesta (qué manía...). Incluso uno de sus fotografiados, el Vaquerizo marido de Alaska, ha sido despedido de sus colaboraciones con la COPE... (¿Qué hacía antes ese ecce homo rodeado de curas?).
¿Se imaginan un grupo de laicos portando pancartas en mitad de la procesión del silencio en Sevilla?
Viene el frío, bien bien frío...
Salud
M.L.

domingo, 12 de febrero de 2012

Españoladas

Resulta que nos hemos quedado patidifusos con la reacción de nuestra clase política frente a los guiñoles de un programa televisivo francés. En ellos se parodia la sentencia contra Alberto Contador, y extiende sobre otros deportistas españoles el mismo tipo de chiste: que se dopan y que por eso son tan buenos.

Uno de los videos, a modo de ejemplo, muestra a Alberto Contador echando su orina en el depósito de su coche. Acto seguido arranca y toma la velocidad que ni el rayo.

Dé la risa o no, lo que parece de Cine de Barrio ha sido la "españolada" reacción del ministro de exteriores (no recuerdo el nombre, perdón) y la del de educación y "cultura" y "deportes" (nuestro bien querido hombre-Wert). Lo han tratado como una cuestión de Estado (con mayúsculas de serio), con quejas formales a las embajadas y todo el aparato mediático posible para que los españoles nos "indignemos" contra unos muñecos en lugar de hacerlo contra los padres de la nueva reforma laboral...

Más allá de la cortina de humo y tinta de calamar a la que nos tienen acostumbrados estos protohombres políticos, resulta importantísimo comprobar que vuelve, como el Baron Dandy y el Brumel, algunos valores patrios de corte calderoniano. En efecto, el honor está de nuevo aquí. Como buenos castellanos viejos no tendremos ni un duro para comer, pero nuestro honor... De reírse ni "mu".
En el magnífico y escalrecedor libro El nombre de la rosa de Umberto Eco (1980), gran parte de la trama gira en torno al castigo con la muerte que sufren los monjes que se atreven a leer un libro de Aristóteles sobre la comedia (un libro prohibido por la iglesia, claro).

¿Qué peligro tenía esa "risa"? Para no destripar el argumento sólo diré que en el contexto de la Edad Media la cosa no estaba para muchas risas, pero lo fundamental tal y como lo presenta Eco: se trataba de evitar que nadie se pudiese reír de los poderes establecidos mediante el miedo y la fuerza. Recapitulando: que si uno se ríe de lo que tiene miedo, ese miedo pierde operatividad y se puede cuestionar la procedencia y legitimidad de esa imposición.

Volviendo a la "españolada" del hombre-Wert y compañía, creo firmemente que parte de su política e ideario cultural es el de no reírse mucho, inoculando en los medios de comunicación que somos un país muy muy muy serio, que se toma todo en serio, y que a serios no nos gana ni el Tato. ¿Por qué nosotros lo valemos? No, porque nosotros tenemos honra, etc.

Lejos de lo que pueda parecer, y para no hacernos los "modernos", el hombre-Wert y sus congéneres tienen mucho de aristotélicos también ya que, en breves trazos, la comedia servía en origen para reírse de temas "sin importancia" y con personajes generalmente de "clase baja o popular (no del PP)". La tragedia, sin embargo, era temas de gravísima importancia y sus protagonistas eran nobles y de "clase alta". ¿Será entonces que el hombre-Wert ha hecho de una comedia una tragedia? Pudiera ser. O también que a los deportistas de un barrio de Móstoles o Triana se les haya convertido en personajes de alta alcurnia y, por lo tanto, intocables... como el quejarse por la nueva reforma laboral...


Y como acabaría el Cine de Barrio: chan, chaaaaan.



Salud.

M.L.










lunes, 6 de febrero de 2012

OFENSIVO Y AJENO




Un pequeño homenaje al despreciable y humano Ignatius J. Reilly de La conjura de los necios (John Kennedy Toole, 1962). Encontré la cita por casualidad (siguiendo los saltos concéntricos de la piedra de la curiosidad en la web) tras leer que el New York Times considerase el juicio contra el juez Garzón (por los crímenes contra el franquisto, perdón, franquismo) una "ofensa a la justicia y a la historía". A veces el mundo, como a Ignatius, como esta fosa, se vuelve ofensivo y ajeno...



"Soy capaz de tantas cosas y no se dan cuenta. O no quieren darse cuenta. O hacen todo lo posible por no darse cuenta. Necedades. Dicen que la vida se puede recorrer por dos caminos: el bueno y el malo. Yo no creo eso. Yo más bien creo que son tres: el bueno, el malo y el que te dejan recorrer. El bueno lo he intentado andar y no me ha ido bien. Juro que ha sido así. De pequeño hice todo lo que consideré correcto y lo que está bendita New Orleáns, con sus acordes de ébano y sus insoportables chaquetas a rayas, me inducía a hacer. Estudié profundamente y traté de trasladar mis conocimientos con pasión. Los estudiantes saben eso. También escribí encerrado en un pequeño mundo cuarto juntando frases, frustrándome ante las huidizas buenas palabras y las no menos resbaladizas imágenes, comparaciones, situaciones, personajes, diálogos. Asumí estar en ese camino porque es ese el modo como se consiguen los sueños. Al menos eso creía hasta un día, cuando tenía todo acabado y faltaba la confirmación de que había decidido bien, no hubo recompensa. No hubo zanahoria, Ahí me di cuenta de que ya estaba caminando, lejos de mi voluntad, por la otra senda. Esa que no es la buena ni la mala. Porque está claro que la buena es buena porque es una opción propia. La mala es mala porque también es tu opción. Pero la otra no es algo que hayas escogido, por lo cual no pueden decir que es ciertamente buena o ciertamente mala. Es ciertamente ajena, impropia. Por ese camino involuntario caminé, llevado de las narices, arrastrado como un palo sin poder animarme. Tuve que resignarme a ser como ellos me ordenaban, a aceptar sus juicios y sus rechazos. A comprobar una vez más que no todos pueden ver más allá de su aliento. A ser víctima de un sistema que hace de gente como yo infelices zombies o incomprendidos. Y hay que tener el espíritu muy bien templado, tal vez como acero damasquino o más, para afrontar semejante fuerza. "




Salud


M.L.

lunes, 23 de enero de 2012

REGRESO AL FUTURO (DE ADJETIVOS PASADOS)

Algo así como la cara de Doc y Marty Macfly se nos puede quedar después de escuchar, leer y rezar al arzobispo de Valladolidd, que para no darle publicidad gratuita llamaremos X. Resulta que X acusa a Soraya Sáenz, a la que nombraremos como Y-vicepresidenta o Y a secas, es decir, que X acusa a Y de no ser "adecuada" para dar el pregón de Semana Santa porque se casó en Brasil por lo civil (esta gente suele hacer fuera lo que censuran aquí, en fin).
"Mi apreciación no va más allá de lo que va el Código de Derecho Canónico", se explica X, aunque no resuelve que este tipo de derecho (o torcido, según se mire) sirva para regular jurídicamente a la propia iglesia, no los actos sociales y culturales de una ciudad. Nos habría gustado escuchar, estaremos al tanto, las respuesta de Y, para ver si es igual de contudente que Z ("Dolor" de Cospedal), la cual, como madre soltera, se ganó el favor del arzobispado de Toledo vistiendo mantilla y portando cirio en procesiones varias.
Con todo, y para encauzar el artículo, el tal X muestra su suficiencia con una extraña declaración metaliteraria que ciertamente huele a desprecio: no tanto hacia Y, sino a la literatura en general y a su propio negocio en particular. X confirma que asistirá igualmente al pregón de Y porque éste se trata "de un género literario, más que una homilía o un sermón". O sea, que cualquiera, mayoritariamente pecadores de la pradera, puede dar un pregón de Semana Santa porque no es una homilía, sino un "género literario". Intuyo que el desprecio hacia los géneros literarios señala en abundancia el abandono por parte de la iglesia católica, y jurídicamente romana, de querer "contar nada" y sí de convencer, de imponer su versión.
La "homilia" o "sermón" pertenece al ámbito de los textos argumentativos, es decir, es una interpretación, una reflexión del señor clérigo sobre las Sagradas Escrituras (mis respetos, por eso en mayúsuculas) para dirigir a sus fieles en la palabra divina. Por lo tanto, X desautoriza a Y como "interprete" de las escrituras, es decir, que sólo él sabe leer e interpretar aquello de los panes y los peces. Y digo más, queridos hermanos y hermanas: que esta forma de "evangelizar" se aleja de toda vaselina y motivación espiritual, sobre todo porque ningún escrito puede sufrir una única interpretación, por muy grande y por muy libre que sea. O dicho de otra forma: el "porque yo lo valgo" sólo funciona en la televisión, en especial después de más de quinientos años de erasmismo, calvinismo, luteranismo y ahora sorayismos y cospedalismos...
En la RAE, bendito diccionario, como sinónimos de "pregón" aparecen "elogio", "alabanza", pero también este curiosa expresión: "tras cada pregón, azote", que ya dejo a libertad de cada uno interpretar, esté casado o no.
Salud.
M.L.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

LA OLA



La ola es una película de Dennis Gansel del año 2008. Cuenta el experimento sociológico que un profesor realiza en su clase de "Autocracia", algo así como Historia, y en la que poco a poco el grupo prima sobra el individuo hasta llegar a un sistema autoritario y fascista donde se exlcuye a quien no está dentro del movimiento. Esta "masa" permite ocultarse, esconder las miserias de cada uno de sus personajes, al tiempo que se convierten en personas "motivadas", donde la pertenencia se convierte en un músculo tras el que esconder sus debilidades.



Durante estos últimos días del año me ha asaltado la DUDA sobre este tipo de relaciones sociales que se nos están imponiendo. Una de ellas es sin DUDA Facebook, quien recientemente ha sido denunciada y condenada por guardar datos/conversaciones sobre sus usuarios. http://www.lavanguardia.com/internet/20111025/54236037686/un-estudiante-de-derecho-denuncia-a-facebook-por-conservar-datos-borrados.html



¿Con qué fin? No me dentendré en sus consecuencias jurídicas o económicas, que son muchas, sino en el sectarismo social en el que se está convirtiendo pertenecer o no a ese tipo de grupos. Estás o no estás, perteneces o no perteneces, y como en la película de La ola, existe un proceso de apestamiento y de DUDA sobre quienes no pertenecemos a ellas. Se dan ya casos donde las entrevistas de trabajo son sólo meras confirmaciones de los datos extraídos de sus conversaciones no borradas. Pero más extravagante y peligroso a la vez; quien no pertenece a esos grupos, quien no se expone, empieza a ser tildado no sólo de antiguo, sino también de sospechoso, de tener algo que ocultar puesto que no mostrarse ya no es sinónimo de privacidad sino de ocultamiento.



M.L.