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domingo, 2 de septiembre de 2012

LO QUE DIGO TRES VECES ES VERDAD

Ahí estaba el Bellman de Lewis Carroll en The hunting of the snark, diciendo esto: "Lo que digo tres veces es verdad". Y es que no se me ocurre forma mejor de empezar el nuevo trimestre que hablando sobre cómo el lenguaje, repetido hasta la saciedad, se acaba imponiendo como una verdad absoluta por el mero hecho de repetirse a sí mismo.
Y me refiero en especial a cómo el "slogan" propagandístico se ha metido en el tuétanos del personal para poder ordena la realidad; una realidad que no se deja aprehender, que muta y cambia continuamente de mal en peor (o eso nos hacen creer). Esta descripción de nuestros días, días de inestabilidad en la nomeclatura de la vida, necesita de un lenguaje "twitter": con pocos caracteres, directo al paladar y a las tripas, para que el personal se sienta que ha encontrado el secreto de la piedra filosofal de todos los males de nuestra época, a saber: profesores, maestros, médicos, enfermeros, bomberos... Y, sobre todo, que así, de manera simplista y simplona, cada uno piense que ha conseguido cazar su propio "snark" hasta alcanzar un nivel de comprensión de lo que le sucede que le eleva la moral pero le despista de encontrar más razones.

Recomiendo una serie de tres capítulos de la BBC, oh my gosh la BBC, de un documental titulado "La trampa" (The trap), que lleva una interesante entradilla: "Qué ha pasado con nuestro sueño de libertad". En las próximas entradas intentaré comentar algunos de sus aspectos más relevantes, en especial en su versión "made in Spain", porque podría parecer que al centrarse en USA o UK en Expain eso no sería aplicable, pero sí, y vaya que sí.
Dejo aquí el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=FPfgIf2p9Fw

Termino con el principio, el Bellman de Carroll. Espero que se pueda ver bien el dibujo de arriba, obra del propio Carroll, donde la apariencia del propio Bellman es más que sugerente: una jaula vacía donde, añado yo, el pensamiento queda prisionero para los demás, y de donde procenden los discursos vacíos también que sólo porque se repitan se acaban convirtiendo en dogma.

Cuidadito con los Bellman de por aquí.
Salud.

jueves, 19 de abril de 2012

DE PECADORES Y OTROS JANDEMORRRRRR

Bueno, bueno, bueno. Ayer iba de paseo con el perro entre rayos y centellas que, al fin y al cabo, no sólo es un proceso meteorológico sino también mental (en el que nos aprietan cada día un poquito más). Y en ese paseo iba yo recordando la historia del pobre pecador (grande Chiquito, del que tomamos una de sus frases más célebres como modesto homenaje). La historia más o menos se narra así:
"Érase una vez que se era un ciudadano muy muy malo malísimo que tenía que pagar con recortes los despilfarros que había cometido con anterioridad, tanto los suyos como los de los demás (aquí no importa si uno no está en ese saco porque te meten igual). El pobre Homo Pecador de la Pradera se preguntaba qué había hecho mal, sobre todo si cuando iba al banco le daban el bolígrafo de firmar y el 120% de la hipóteca. Confuso, el Homo Pecador, se debatía entre la culpa y el laicismo, pero he aquí que como el pobre Homo no sentía demasiada culpa (a pesar del fraude, de la fama, de la ambición, de la ignorancia en fin) entonces le empezaron a decir que si no hacía caso, que si no aceptaba su culpa, jarrrrrlllll, pues que entonces vendrían otros y le harían mucha más pupita en el diodenal. Sí, sí, amiguitos, de la culpa se pasó a la amenaza (¿a que resulta familiar a lo de que vas al infierno por malo?). El pobre Homo Pecador no sabía, no sabe todavía, qué hacer: si mirar para otro lado y señalar culpables, o tragarse las culpas para no ir al infierno...".
Como dije, llovía a mares, y las nubes me miraban de reojo como diciendo: "Menos jueguecitos de palabras y ponte a cubierto que me pongo a llover". Y yo, que soy muy buen mandado, me fui a mi casita.
Salud
M.L.

domingo, 15 de abril de 2012

SOSTIENE PEREIRA

Las últimas semanas me he ido encontrando, y atormentando, con el tipo de personaje que Tabucchi presenta en su "Sostiene Pereira" (en Anagrama está en bolsillo, baratito, y creo recordar que es original del año 1995).
Este Pereira, que poco después puso cara y alma el gran Mastroiani, pasa por la vida de puntillas, casi como una sombra de sí mismo, ajeno por completo a la dictadura de Salazar en Portugal, la guerra civil española, en definitiva, sabe "flotar" sobre la realidad sin que nada le salpique. Cauto y prevenido sabe dónde no tocar para no quemarse.
Si en mi último comentario arremetía yo contra aquellos sabiondos que lo sabían todo y no hacían nada para cambiar la realidad, aquí traigo hoy a este Pereira que se dedica a realizar la sección de cultura de un periódico y habla con la foto de su mujer muerta. No es casual que lleve la sección de cultura (la oficial, claro está) y que encargue a un joven idealista las necrológicas de personajes que todavía no han muerto. Este primer rasgo es muy relevante en su personalidad ya que presenta lo mecanizado que está en su trabajo, cómo asume su papel que ayuda a que el engranaje de la dictadura funcione.
El segundo rasgo, el de hablar con la foto de su mujer fallecida, también explica cómo se encuentra en una posición exocéntrica de la vida, donde la literatura y la recreación de esos diálogos le mantienen a salvo de cualquier conflicto.
Y ahí es precisamente donde Pereira aparece tan abundantemente en nuestros días, en nuestros entorno, en nuestro rellano de escalera. Mucha gente piensa que esa forma sensata de acatamiento de lo que nos sucede es una muestra de inteligencia (igual que la de los sabiondos) y que así se permiten sobrevivir, que no la subsistencia.
Sin embargo, la grandeza de Pereira es llevar la contraria a esa domesticación del "listismo" generalizado, demostrando que lo natural en el hombre es el riesgo, desafiando cualquier traba social que se le imponga o se autoimponga. Esa llamada al poner en riesgo nuestra vida por querer cambiar la realidad es lo que nos convierte verdaderamente en hombres con corazón animal en lugar de seres manipulados como títeres.
Un abrazo a Tabuchhi donde se encuentre en nuestras memorias.
Salud.
M.L.

sábado, 7 de abril de 2012

NO VENDE

Buenas salenas a todos los cronopios que se han despertado con esta noticia: el alcalde del PP de la ciudad almeriense de Huércal-Overa, Almería, ha decidido por mayoría absoluta cambiar el nombre del teatro municipal. Hasta hace poco se llamaba "Rafael Alberti", (ver foto) y hoy, sin nombre espera que nosotros entendamos sus razones (las del alcalde), a saber: "El Partido Socialista se dejó llevar en su momento y que no todo tiene que tener nombre de izquierdas". También articula este inocente y curioso edil del lenguaje que el teatro con ese nombre "no vende", entendiendo por vender no sabemos bien el qué. Para comprar estamos con la que está cayendo...
Durilla la cosa, ¿verdad? La cosa pública me refiero, porque anteponer su militancia política a una obra artística de reconocido prestigio es digno, sin duda, de gente con mucha mala baba y, sobre todo, escasísima formación cultural, que no ya estética o artística o lo que sea. Pero lo que deja su ideología al aire en toda su amplitud es su manía rabiosa por borrar, por hacer desaparecer, por exterminar la nomeclatura que no se identifique con sus ¿gustos? No, con aquello que no sea de su lado, de su bando, aquello en definitiva que no sea de su "derecha", porque así lo hace específico: "no todo tiene que tener nombre de izquierdas".
Una breve tirada de dados al "google" me hace encontrar: "Centro Municipal de mayores Luca de Tena" (Madrid), "Centro cultural Luis Rosales" (Madrid), "Centro Cultural José María Pemán" (Cádiz), etc. Invito a la parroquia a que haga el tal juego de google y encontrará, o mejor dicho, google dirá.
El pobre alcalde de la pobre localidad almeriense tal vez busque notoriedad, o ganar alguna apuesta, o mear sobre alguna herida pendiente, quién sabe. Lo que sí ha demostrado con su iniciativa absurda es recordarnos lo estúpido y aleatorio de las decisiones de nuestros dirigentes políticos, cada vez con menos formación y menos sentido común.
Por cierto, que han retirado el nombre al edificio pero no a la página web del teatro, jijiji.
Salud.
M.L.

viernes, 30 de marzo de 2012

Y DEJARON DE ESCRIBIR


El libro en cuestión se titula "Bartleby y compañía", publicado en Anagrama en el año 2000 y reeditado por Quinteto, y aparece como un curioso "ensayo de ensayo" de Enrique Vila-Matas. En él, usando como excusa el cuento de "Bartleby el escribiente" de Herman Melville, se hace un repaso por la historia de la literatura y por los ilustres autores que decidieron un día dejar de escribir.
Entre los más afamados destacan Salinger, Wilde o Juan Rulfo. No menos curiosa es la existencia de una biblioteca en Vermont (USA) que sólo tiene en sus estantes obras que han sido rechazadas por las editoriales (¿un museo del horror? ¿el paraíso perdido para autores por descubrir?).
En cualquier caso, merece destacarse la estructura fragmentada y fragmentaria que Vila-Matas emplea para presentar sus pesquisas por el mundo de la "escritura del No", haciéndose su lectura amena y nada rígida como los ensayos al uso. Con cierta retranca, Vila-Matas presenta su obra como un grupo "de notas a pie de página de un texto que no existe". Tal vez se refiera a esos textos sin escribir por sus autores.
Menos mal que en su mayoría los autores comentados escribieron y después dejaron de escribir, es decir, ya dejaron obra. ¡Qué habría sido de Cervantes si hubiese triunfado al principio con obras como La Galatea y hubiesen decidido abandonar la escritura! Pues que nos habríamos quedado sin el Quijote o las Novelas Ejemplares que escribió cuando ya era viejo.
Cada una de estas "ausencias" se justifican según el autor; desde el que no cree que tenga nada más que contar, hasta aquellos que se enredan con el lenguaje como vehículo inapropiado para representar sus narraciones.
Octavio Paz ya analiza estos precursores de la "escritura del No" en su libro "Los hijos del limo" (Seix Barral, 1974), estudiando sus orígenes en los románticos hasta las primeras vanguardias, y es precisamente con las dificultades que presenta el uso del lenguaje donde el autor comprende, empieza a comprender, y acabará respondiendo con el suicidio o con la "no representación" vanguardista, que el lenguaje no conlleva ninguna analogía con la realidad a la que intenta aprehender. Lo que entronca directamente con Kierkegaard y sus referencias al empleo del lenguaje como una sustancia básicamente irónica: "para el sujeto irónico, la realidad dada ha perdido completamente su validez, ha llegado a ser para él una forma imperfecta que, sobre todo, estorba".
Esta rabiosa subjetividad romántica que termina con el "ensimismamiento" sea la característica general de todo estos autores cuya obra ¿terminó o dejó de poder representar? ¿O simplemente quisieron dejar de "estorbar"/se"?
Salud
M.L.

sábado, 17 de marzo de 2012

UNA DE EDUCACIÓN

No hace falta que diga, o tal vez sí, que todos estos temporales que arremeten contra lo que es de todos (porque lo pagamos todos aunque algunos crean que es suyo) tarde o temprano se han de quitar la máscara y mostrar lo que son, aunque de momento sólo lo parezcan.
Digo esto porque a la gente se la estudia, se la mide, se la intenta manipular (estudios de mercado, psicología social, campañas electorales, crisis...) pero tarde o temprano esa misma gente se cansa de ser estudiada y medida y manipulada y lo manda todo al carajo. Es una cuestión de tiempo, en especial en nuestro amenazadito primero mundo, aunque sea sólo por llevar la contraria a la razón, tan de moda...
Por eso, y porque firmemente creo en que les ha de costar mucho más esas mediciones y esas manipulaciones, os regalo el único arma para la defensa: e-d-u-c-a-c-i-ó-n.
"La verdad del hombre empieza donde acaba su propia tontería. Pero la tontería del hombre es inagotable". Antonio Machado: Juan de Mairena. Alianza Editorial. Madrid, 1995.
"El hombre de hoy tiene su cabeza llena de datos y opiniones. Pero adquiere las opiniones prefabricadas, son de otros, no pensadas. Y la avalancha de datos que lo aturde, más que acercarlo al conocimiento lo aleja de él." Guillermo Jaim Etcheverry, en su libro 'La tragedia educativa'.
"Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio." Proverbio indio.
Salud.
M.L.

domingo, 4 de marzo de 2012

CONTIGO PERO SIN TI

Ya iba tocando que las gentes de bien como la HOAC (Hermandad de obreros de acción católica, y no, no es broma, existe de verdad) lanzase un comunicado de queja contra la nueva reforma laboral pepera que apisona a creyentes y laícos siempre que pertenezcan al gremio de trabajador. Hasta aquí, una felicitación por la anunciación.
Sin embargo ha sido su "jefésimo" (porque mira que es feo y además es su jefe) Rouco Varela quien ha desautorizado dichas declaraciones y a dicho colectivo. Donde los primeros se quejan de que la nueva reforma “quiebra el derecho constitucional a la negociación colectiva y a la capacidad organizativa de los trabajadores”, el otro, el "jefésimo" mediante comunicado replica que "nuestra diócesis no se identifica con el contenido de dicho documento". O lo que es lo mismo: no se identifca con las quejas de los trabajadoras ante lo que consideran injustos
¿Será que Rouco and Cía desautorizan las reclamaciones obreras para hacer méritos frente a la creciente oleada de voces que reclaman que la iglesia (Rouco and Cía) tribute TODOS sus bienes como cualquier "trabajador"? A la espera de cómo evoluciona este conclicto entre Rouco y Cía y sus trabajadores, un breve salmo que parece querer imponerse sobre cualquier negociación colectiva:
Humilde reconocimiento del pecado (Salmo 50).
" ¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu
gran compasión, borra mis faltas!
4 ¡Lávame totalmente de mi culpa y
purifícame de mi pecado!
5 Porque yo reconozco mis faltas y mi pecado
está siempre ante mí.
6 Contra ti, contra ti solo pequé e hice lo
que es malo a tus ojos. Por eso, será justa tu sentencia y tu juicio será
irreprochable;
7 yo soy culpable desde que nací; pecador me concibió
mi madre.
Salud
M.L.

miércoles, 29 de febrero de 2012

ESPERANDO A GODOT (o lo que sea).

Esperando a Godot es una pieza teatral de Samuel Beckett publicada en 1952. Se estudia como un ejemplo del teatro del absurdo, y en estos días de idem pues viene muy requetebien para pensarnos un rato a quién esperamos nostros: a la prima de riesgo, al déficit, a los sueldos y beneficios millonarios... He seleccionado este fragmento por dos motivos: el primero es que se aprecia el inmovilismo dinámico de los personajes, es decir, muestra cómo parece que toman decisiones, que son activos, pero no es así porque siguen quietos, parados, esperando a ver qué pasa o quién viene; en segundo lugar, porque cuando hablan de "subirse los pantalones" el pobre Estragón entiende que hay que quitárselos... o bajárselos diría yo.

(Cada uno cogió una punta de la cuerda y tiraron. La cuerda se rompió. Están a punto de caer).

VLADIMIR: No sirve para nada.
(Silencio).
ESTRAGON: ¿Dices que mañana hay que volver?
VLADIMIR: Sí.
ESTRAGON: Pues nos traeremos una buena cuerda.
VLADIMIR: Eso es.
(Silencio).
ESTRAGON: Didi.
VLADIMIR: Sí.
ESTRAGON: No puedo seguir así.
VLADIMIR: Eso es un decir.
ESTRAGON: ¿Y si nos separásemos? Quizá sería lo mejor.
VLADIMIR: Nos ahorcaremos mañana.
(Pausa) A menos que venga Godot.
ESTRAGON: ¿Y si viene?
VLADIMIR: Nos habremos salvado.
(Vladimir se quita el sombrero -el de Lucky-, mira el interior, pasa la mano por dentro, se lo sacude, se lo cala.)
ESTRAGON: ¿Qué? ¿No vamos?
VLADIMIR: Súbete los pantalones.
ESTRAGON: ¿Cómo?
VLADIMIR: Súbete los pantalones.
ESTRAGON: ¿Que me quite los pantalones?
VLADIMIR: Súbete los pantalones.
ESTRAGON: Ah, sí, es cierto.
Se sube los pantalones. Silencio.
VLADIMIR: ¿Qué? ¿Nos vamos?
ESTRAGON: Vamos.
(No se mueven).

Salud.
M.L.

martes, 21 de febrero de 2012

TENDRÁS CONSOLACIÓN

Para pecar una y otra vez de poco originales, os traigo un fragmento de El libro del buen amor, del Arcipreste de Hita, donde ya por el siglo XIV el hombre hacía de hombre...
"Hace mucho el dinero, mucho se da de amar,
al torpe hace discreto y hombre de respetar,
hace correr al cojo y al mudo le hace hablar,
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.
También al hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor.
Cuanto más rico es uno más grande es su valor,
quien no tiene dinero no es de sí señor.
Y si tienes dinero tendrás consolación,
placeres y alegrías y del Papa ración,
comprarás Paraíso, ganarás la salvación,
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.
El crea los priores, los obispos, los abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades,
a los clérigos necios da muchas dignidades,
de verdades hace mentiras, de mentiras hace verdades.
El hace muchos clérigos y muchos ordenados,
muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,
el dinero les da por bien examinados,
a los pobres les dicen que no son ilustrados.
Yo he visto a muchos curas en sus predicaciones
despreciar el dinero, también sus tentaciones,
pero al fin por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.
Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir
mas si huelen que el rico está para morir
y oyen que su dinero empieza a retiñir
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir".

domingo, 12 de febrero de 2012

Españoladas

Resulta que nos hemos quedado patidifusos con la reacción de nuestra clase política frente a los guiñoles de un programa televisivo francés. En ellos se parodia la sentencia contra Alberto Contador, y extiende sobre otros deportistas españoles el mismo tipo de chiste: que se dopan y que por eso son tan buenos.

Uno de los videos, a modo de ejemplo, muestra a Alberto Contador echando su orina en el depósito de su coche. Acto seguido arranca y toma la velocidad que ni el rayo.

Dé la risa o no, lo que parece de Cine de Barrio ha sido la "españolada" reacción del ministro de exteriores (no recuerdo el nombre, perdón) y la del de educación y "cultura" y "deportes" (nuestro bien querido hombre-Wert). Lo han tratado como una cuestión de Estado (con mayúsculas de serio), con quejas formales a las embajadas y todo el aparato mediático posible para que los españoles nos "indignemos" contra unos muñecos en lugar de hacerlo contra los padres de la nueva reforma laboral...

Más allá de la cortina de humo y tinta de calamar a la que nos tienen acostumbrados estos protohombres políticos, resulta importantísimo comprobar que vuelve, como el Baron Dandy y el Brumel, algunos valores patrios de corte calderoniano. En efecto, el honor está de nuevo aquí. Como buenos castellanos viejos no tendremos ni un duro para comer, pero nuestro honor... De reírse ni "mu".
En el magnífico y escalrecedor libro El nombre de la rosa de Umberto Eco (1980), gran parte de la trama gira en torno al castigo con la muerte que sufren los monjes que se atreven a leer un libro de Aristóteles sobre la comedia (un libro prohibido por la iglesia, claro).

¿Qué peligro tenía esa "risa"? Para no destripar el argumento sólo diré que en el contexto de la Edad Media la cosa no estaba para muchas risas, pero lo fundamental tal y como lo presenta Eco: se trataba de evitar que nadie se pudiese reír de los poderes establecidos mediante el miedo y la fuerza. Recapitulando: que si uno se ríe de lo que tiene miedo, ese miedo pierde operatividad y se puede cuestionar la procedencia y legitimidad de esa imposición.

Volviendo a la "españolada" del hombre-Wert y compañía, creo firmemente que parte de su política e ideario cultural es el de no reírse mucho, inoculando en los medios de comunicación que somos un país muy muy muy serio, que se toma todo en serio, y que a serios no nos gana ni el Tato. ¿Por qué nosotros lo valemos? No, porque nosotros tenemos honra, etc.

Lejos de lo que pueda parecer, y para no hacernos los "modernos", el hombre-Wert y sus congéneres tienen mucho de aristotélicos también ya que, en breves trazos, la comedia servía en origen para reírse de temas "sin importancia" y con personajes generalmente de "clase baja o popular (no del PP)". La tragedia, sin embargo, era temas de gravísima importancia y sus protagonistas eran nobles y de "clase alta". ¿Será entonces que el hombre-Wert ha hecho de una comedia una tragedia? Pudiera ser. O también que a los deportistas de un barrio de Móstoles o Triana se les haya convertido en personajes de alta alcurnia y, por lo tanto, intocables... como el quejarse por la nueva reforma laboral...


Y como acabaría el Cine de Barrio: chan, chaaaaan.



Salud.

M.L.










lunes, 6 de febrero de 2012

OFENSIVO Y AJENO




Un pequeño homenaje al despreciable y humano Ignatius J. Reilly de La conjura de los necios (John Kennedy Toole, 1962). Encontré la cita por casualidad (siguiendo los saltos concéntricos de la piedra de la curiosidad en la web) tras leer que el New York Times considerase el juicio contra el juez Garzón (por los crímenes contra el franquisto, perdón, franquismo) una "ofensa a la justicia y a la historía". A veces el mundo, como a Ignatius, como esta fosa, se vuelve ofensivo y ajeno...



"Soy capaz de tantas cosas y no se dan cuenta. O no quieren darse cuenta. O hacen todo lo posible por no darse cuenta. Necedades. Dicen que la vida se puede recorrer por dos caminos: el bueno y el malo. Yo no creo eso. Yo más bien creo que son tres: el bueno, el malo y el que te dejan recorrer. El bueno lo he intentado andar y no me ha ido bien. Juro que ha sido así. De pequeño hice todo lo que consideré correcto y lo que está bendita New Orleáns, con sus acordes de ébano y sus insoportables chaquetas a rayas, me inducía a hacer. Estudié profundamente y traté de trasladar mis conocimientos con pasión. Los estudiantes saben eso. También escribí encerrado en un pequeño mundo cuarto juntando frases, frustrándome ante las huidizas buenas palabras y las no menos resbaladizas imágenes, comparaciones, situaciones, personajes, diálogos. Asumí estar en ese camino porque es ese el modo como se consiguen los sueños. Al menos eso creía hasta un día, cuando tenía todo acabado y faltaba la confirmación de que había decidido bien, no hubo recompensa. No hubo zanahoria, Ahí me di cuenta de que ya estaba caminando, lejos de mi voluntad, por la otra senda. Esa que no es la buena ni la mala. Porque está claro que la buena es buena porque es una opción propia. La mala es mala porque también es tu opción. Pero la otra no es algo que hayas escogido, por lo cual no pueden decir que es ciertamente buena o ciertamente mala. Es ciertamente ajena, impropia. Por ese camino involuntario caminé, llevado de las narices, arrastrado como un palo sin poder animarme. Tuve que resignarme a ser como ellos me ordenaban, a aceptar sus juicios y sus rechazos. A comprobar una vez más que no todos pueden ver más allá de su aliento. A ser víctima de un sistema que hace de gente como yo infelices zombies o incomprendidos. Y hay que tener el espíritu muy bien templado, tal vez como acero damasquino o más, para afrontar semejante fuerza. "




Salud


M.L.

jueves, 26 de enero de 2012

PERO ME HAN DORMIDO CON TODOS LOS CUENTOS...


Para hoy, un poema. ¿Quién dijo que eran malos tiempos para la lírica? Sólo desde lo inefable parece que podemos acercarnos a comprender la realidad, una realidad que ya no parece a veces muy real. Aunque prosaico, desengañado, o mejor dicho, optimista bien informado (Saramago entre otros dixit), el poema de León Felipe, como buena expresión lírica, trasciende épocas y sentimientos ajenos hasta el nosotros que somos hoy día.
"Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos".
León Felipe (1884-1968)
Os invito también a escuchar este poema, en especial el recitado hecho por J. Luis Cano, alma de Gomaespuma, quien hace de cada palabra un ejercicio de honradez.
M.L.

lunes, 23 de enero de 2012

REGRESO AL FUTURO (DE ADJETIVOS PASADOS)

Algo así como la cara de Doc y Marty Macfly se nos puede quedar después de escuchar, leer y rezar al arzobispo de Valladolidd, que para no darle publicidad gratuita llamaremos X. Resulta que X acusa a Soraya Sáenz, a la que nombraremos como Y-vicepresidenta o Y a secas, es decir, que X acusa a Y de no ser "adecuada" para dar el pregón de Semana Santa porque se casó en Brasil por lo civil (esta gente suele hacer fuera lo que censuran aquí, en fin).
"Mi apreciación no va más allá de lo que va el Código de Derecho Canónico", se explica X, aunque no resuelve que este tipo de derecho (o torcido, según se mire) sirva para regular jurídicamente a la propia iglesia, no los actos sociales y culturales de una ciudad. Nos habría gustado escuchar, estaremos al tanto, las respuesta de Y, para ver si es igual de contudente que Z ("Dolor" de Cospedal), la cual, como madre soltera, se ganó el favor del arzobispado de Toledo vistiendo mantilla y portando cirio en procesiones varias.
Con todo, y para encauzar el artículo, el tal X muestra su suficiencia con una extraña declaración metaliteraria que ciertamente huele a desprecio: no tanto hacia Y, sino a la literatura en general y a su propio negocio en particular. X confirma que asistirá igualmente al pregón de Y porque éste se trata "de un género literario, más que una homilía o un sermón". O sea, que cualquiera, mayoritariamente pecadores de la pradera, puede dar un pregón de Semana Santa porque no es una homilía, sino un "género literario". Intuyo que el desprecio hacia los géneros literarios señala en abundancia el abandono por parte de la iglesia católica, y jurídicamente romana, de querer "contar nada" y sí de convencer, de imponer su versión.
La "homilia" o "sermón" pertenece al ámbito de los textos argumentativos, es decir, es una interpretación, una reflexión del señor clérigo sobre las Sagradas Escrituras (mis respetos, por eso en mayúsuculas) para dirigir a sus fieles en la palabra divina. Por lo tanto, X desautoriza a Y como "interprete" de las escrituras, es decir, que sólo él sabe leer e interpretar aquello de los panes y los peces. Y digo más, queridos hermanos y hermanas: que esta forma de "evangelizar" se aleja de toda vaselina y motivación espiritual, sobre todo porque ningún escrito puede sufrir una única interpretación, por muy grande y por muy libre que sea. O dicho de otra forma: el "porque yo lo valgo" sólo funciona en la televisión, en especial después de más de quinientos años de erasmismo, calvinismo, luteranismo y ahora sorayismos y cospedalismos...
En la RAE, bendito diccionario, como sinónimos de "pregón" aparecen "elogio", "alabanza", pero también este curiosa expresión: "tras cada pregón, azote", que ya dejo a libertad de cada uno interpretar, esté casado o no.
Salud.
M.L.

jueves, 19 de enero de 2012

Todo es silencio


Todo es silencio (Alfaguara, 2010) es una novela de Manuel Rivas (La Coruña, 1957) en la que se presenta una costa gallega mítica y poética con el tema del narcotráfico como trasfondo. Este decorado de trapicheos, que se hace mayor con el contrabado a gran escala, evoluciona y marca las vidas de los integrantes de este pueblo, Brétema, a medio camino entre el ruralismo caciquil y el paraíso perdido al que nunca se podrá volver y del que nunca, sin embargo, podrán salir sus personajes.


El silencio se apodera de todas las acciones, y son más importantes los gestos y la ausencia (uno de los personajes sufre un tipo de desmayos a los que llama "ausencias") que las propias palabras. El personaje del cacique, al que llaman Mariscal, recita en latín esta valiosa sentencia para vivir y sobrevivir: ni ver ni oir nada. Ergo ¿qué se puede decir? Nunca podrán acusarte de mentir, en especial si te fuerzas a no saber...



La prosa de Rivas es delicada en su lirismo y contundente en la exactitud. El ritmo narrativo, incluido el salto temporal, se retuerce sobre sí mismo con numerosas recurrencias espaciales donde los personajes se van definiendo, en especial la orilla de la playa (fantásticos los inversoímiles naufragios que los personajes adolescentes encuentran en ella), así como la antigua y olvidada escuela donde se encuentra tallado un mapa mundi en el suelo por el que viajan ficticiamente sin salir de su pequeño paraíso-jaula controlada por Mariscal.



¿Nos habituamos a vivir en/del silencio? ¿Somos capaces de no entender/no querer hablar/contar nuestro alrededor? Estos personajes tan sometidos al silencio, no sólo complice, sino a su silencio localista de los años 80 del siglo pasado ¿podrían hablar? ¿Quién les escucharía? Entiendo desde mi lectura que sólo nos podemos escuchar a nosotros mismos enfrentándonos a la ardua tarea del viaje, tanto físico como mental. De ahí que cobra especial importancia la abandonada escuela en esta novela, con su mapa mundi tallado en el suelo, ya que permite dar ese salto de un continente a otro, como podemos hacer nosotros con nuestras ideas para poder "viajarlas" para que no trafiquen con ellas.



Salud



M.L.

jueves, 29 de diciembre de 2011

La imaginación es una memoria al revés




Inventar, crear, ir haciendo memoria, ser parte de ese continuo y ser memoria haciéndonos. Esta es la atractiva baza hermenéutica del libro de Daniel Pennac, Mal de escuela, Mondadori, 2008. Su lectura es un alegato contra los métodos pedagógicos escolares que esquilman y segregan a los individuos en listos, tontos, etc. ¿Qué es saber? ¿Tiene que servir para algo? ¿Para qué? El libro, a modo de autobiografía, DUDA y recuerda los años del autor como mal estudiante, mal productor me animo yo a decir, es decir, no producía lo que se le exigía que produjese. Y sin embargo, años después, acaba siendo profesor de secundaria y autor literario de éxito en Francia.




La escuela como un lugar ¿de productividad? Sin duda nos encontramos en esa encrucijada económica y social de lo mesurable. No hay más que observar la realidad educativa para darnos cuenta de cómo lo que se persigue son resultados ¿objetivables? sobre los ¿logros? y ¿rendimientos? académicos. Resulta DUDOSO que un sistema educativo se evalúe y justifique en porcentajes cuando las inversiones en él han ido disminuyendo a lo largo de los últimos años (1.800 millones de euros menos sólo en 2011 aproximadamente).


La lectura de Mal de escuela refresca el mundo de la imaginación como lugar de memoria por hacerse, no por repetir y repetir en un examen oral o escrito tal o cual material.


M.L.