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domingo, 19 de febrero de 2012

BIEN BIEN FRÍO

Nos destapamos con la feria de arte ARCO, con sus cosas modernas, con sus cosas inexplicables, con sus cosas en definitiva, la cual ha sido denunciada por la Fundación Francisco Franco (cuánta F).
El autor, Eugenio Merino, presenta una réplica del Dictador dentro de una máquina de refrescos.
Según los denunciantes de la FFF (no llegan aún a SS) sobre Franco: "Se trata de una persona que merece un tratamiento adecuado y no podemos caer en la gratuidad de la ofensa y permitir que, por un pretendido interés artístico, se comentan estas ofensas".
Más allá de nuestros intereses creativos, políticos o culturales, lo que parece más ofensivo es la argumentación peregrina de la FFF. En nombre de la "ofensa" se presentan como ofendidos en lugar de como ofensores; en concreto a la democracia, a la guerra civil que montaron y a su represión durante cuarenta años de dictadura.
En cualquier caso, sorprende, y mucho, que este tipo de organizaciones se suelten el pelo precisamente ahora, en este contexto social y político, donde se vienen "arriba" y salen sin pudor a denunciar una visión crítica sobre nuestras vidas.
Esta misma semana la Fresh Gallery de Madrid ha sufrido varios alteracados con grupos ultra por mostrar fotografías de actores famosos imitando figuras religiosas, pero con cierta carta erótica que tanto les molesta (qué manía...). Incluso uno de sus fotografiados, el Vaquerizo marido de Alaska, ha sido despedido de sus colaboraciones con la COPE... (¿Qué hacía antes ese ecce homo rodeado de curas?).
¿Se imaginan un grupo de laicos portando pancartas en mitad de la procesión del silencio en Sevilla?
Viene el frío, bien bien frío...
Salud
M.L.

lunes, 6 de febrero de 2012

OFENSIVO Y AJENO




Un pequeño homenaje al despreciable y humano Ignatius J. Reilly de La conjura de los necios (John Kennedy Toole, 1962). Encontré la cita por casualidad (siguiendo los saltos concéntricos de la piedra de la curiosidad en la web) tras leer que el New York Times considerase el juicio contra el juez Garzón (por los crímenes contra el franquisto, perdón, franquismo) una "ofensa a la justicia y a la historía". A veces el mundo, como a Ignatius, como esta fosa, se vuelve ofensivo y ajeno...



"Soy capaz de tantas cosas y no se dan cuenta. O no quieren darse cuenta. O hacen todo lo posible por no darse cuenta. Necedades. Dicen que la vida se puede recorrer por dos caminos: el bueno y el malo. Yo no creo eso. Yo más bien creo que son tres: el bueno, el malo y el que te dejan recorrer. El bueno lo he intentado andar y no me ha ido bien. Juro que ha sido así. De pequeño hice todo lo que consideré correcto y lo que está bendita New Orleáns, con sus acordes de ébano y sus insoportables chaquetas a rayas, me inducía a hacer. Estudié profundamente y traté de trasladar mis conocimientos con pasión. Los estudiantes saben eso. También escribí encerrado en un pequeño mundo cuarto juntando frases, frustrándome ante las huidizas buenas palabras y las no menos resbaladizas imágenes, comparaciones, situaciones, personajes, diálogos. Asumí estar en ese camino porque es ese el modo como se consiguen los sueños. Al menos eso creía hasta un día, cuando tenía todo acabado y faltaba la confirmación de que había decidido bien, no hubo recompensa. No hubo zanahoria, Ahí me di cuenta de que ya estaba caminando, lejos de mi voluntad, por la otra senda. Esa que no es la buena ni la mala. Porque está claro que la buena es buena porque es una opción propia. La mala es mala porque también es tu opción. Pero la otra no es algo que hayas escogido, por lo cual no pueden decir que es ciertamente buena o ciertamente mala. Es ciertamente ajena, impropia. Por ese camino involuntario caminé, llevado de las narices, arrastrado como un palo sin poder animarme. Tuve que resignarme a ser como ellos me ordenaban, a aceptar sus juicios y sus rechazos. A comprobar una vez más que no todos pueden ver más allá de su aliento. A ser víctima de un sistema que hace de gente como yo infelices zombies o incomprendidos. Y hay que tener el espíritu muy bien templado, tal vez como acero damasquino o más, para afrontar semejante fuerza. "




Salud


M.L.

lunes, 9 de enero de 2012

POCA GIMNASIA MENTAL





A vueltas con la función de anclaje os presento esta nueva imagen. Un gimnasio en Dubai se publicita con una fotografía del campo de concentración de Auschwitz (sí, sí, el de los nazis; sí, sí, donde mataban a judios, gitanos, y todo aquello que se les pusiera por delante). En la foto, tomada con un ángulo a ras de suelo (¿estamos tirados nosotros, muertos, en esas vías de tren?), aparece la entrada al campo de concentración, y se edita el conjunto frío en blanco y negro con unas letras doradas que rezan "Kiss your calories goodbye" (algo así como "dale un beso de despedida a tus calorías"). Por encima de la fotografía un par de simpáticos muñecos al estilo de las olimpiadas hacen sus ejercicios y aparece el nombre de dicho gimnasio que en castellano viene a ser algo así como "Circuito intensivo". Parece evidente que la mente preclara que tuvo tal idea asoció "calorías" con los crematorios nazis, así como la disciplina fascista con la de los monitores-ss de su gimnasio. Lo del "beso" como despedida nos alienta a apuntarnos corriendo a dicho lugar, claro, aunque sea un beso de Judas; un Judas con ganas de llamar la atención.



Lejos de criticar el mal gusto o el todo vale que muchas personas parecen saltarse a la torera para hacer negocio, me ha recordado esta noticia a unas reflexiones sobre el curso "Memoria y literatura" que realicé el año pasado en la Universidad Carlos III. En él, sobre todo centrado en el holocausto judío, me impresionó mucho el enfoque lingüístico que se imprimió al curso, es decir, ¿cómo se dice/explica/signfica/se cuenta lo que pasó entre esos muros de piedra e ignominia? ¿Cómo narramos aquella atrocidad cuando parece casi imposible con el lenguaje recrear/inventar dicha salvajada?



De vuelta a la noticia, no tanto por la bestialidad o la banalización de Auschwitz en sí, os habréis fijado que los comunicados de esta genta son mediante Twitter o Facebook, y que sólo se producen a raíz de las "quejas". Es decir: si no hubiese habido quejas, ¿se habría mantenido la campaña? Y lo que más me soprende: ¿mediante un twitt se puede encontrar la explicación/narración imposible de imaginar de un campo de concentración? Lo mejor son las excusas, sin duda, del tal tipo porque no se disculpa "ante" la gente que ha sufrido ese inenarrable episodio de la historia, sino que ellos sólo se dedican a "aumentar la calidad de vida de la gente a través del ejercicio físico y no de la crueldad o el sufrimiento". Pongo este ejemplo para señalar cómo parece que no hace falta explicar, ni contar nada, y que unas disculpas (horrorosas por cierto) en 140 caracteres parecen suficientes como para reescribir y recordar y usar la historia.


Por último, y para no agotar, os dejo este artículo de opinión de Germán Cano, en el que relaciona el deporte con lo que él llama el "fitness neoliberal" donde, me parece a mí, señala precisamente uno de los grandes errores del publicista: el no entender que para sobrevivir a Auschwitz (a cualquier persecución) era necesario el grupo, no el individuo a solas. ttp://politica.elpais.com/politica/2012/01/06/actualidad/1325878148_028449.html





M.L.